Skip to main content

El Pacto de Abraham

En hebreo, la palabra brit  tiene un doble significado: circuncisión y pacto. Esto demuestra que la circuncisión en sí es un pacto – un pacto entre nosotros y D’os.

Un pacto es mucho más que un simple contrato. Es un compromiso obligatorio e irrevocable entre dos partes. Mediante la mitzvá de Milá, D’os concertó un pacto eterno con Abraham y sus descendientes. Hasta el día de hoy, la bendición que se recita al cumplir con la mitzvá de Brit Milá es: “Bendito eres Tú… que nos has santificado con Tus mandamientos y nos has ordenado incluirlo [al recién nacido] en el pacto de nuestro Padre Abraham”.  Mediante esta mitzvá perpetuamos el pacto, transmitiéndolo a la generación siguiente.

 

“Estableceré mi pacto entre Mi y ti y entre tu descendencia después de ti, a través de sus generaciones, como pacto perpetuo, para ser D’os para ti y para tu descendencia después de ti”…

 

“Este es Mi pacto que guardarán entre Mi y ustedes y tu descendencia después de ustedes: Será circuncidado todo varón de entre ustedes. Circuncidarán la carne de su prepucio, y será señal del pacto entre Mi y ustedes”.

Bereshit 17:7; 10-11

 

D’os dijo: “Ciertamente tu esposa Sara dará a luz un hijo y lo llamarás Iztjak. Confirmaré Mi pacto con él como pacto perpetuo y con su descendencia después de él”…

“Y mi pacto lo estableceré con Itzjak, a quien Sara dará a luz en esta época el próximo año”.

Bereshit 17:19; 21

 “D’os] ha recordado para siempre Su pacto, la palabra que ordenó para mil generaciones; aquello que pactó con Abraham y su juramento con Itzjak; que fue confirmado a Iaacob, como un decreto y a Israel como un pacto eterno”

Tehilim (Salmos) 105:8-10

 

En este momento crucial de la vida de Abraham donde lleva a un siguiente paso su nivel de acercamiento al Creador al realizar el inicio de la Alianza que El Eterno establecería para su descendencia.

Es Cambiado el Nombre de Abram y Sarai y se convierten en Abraham y Sara, esto significando como primera instancia la unión de ellos dos, pues la Iud de Sarai se divide en dos Hei haciendo de ellos un Basar Ejad (carne unida) cumpliendo el Keneg’do (ayuda contraria); Pero también da la pauta de la salida del sistema de separación del Creador y la posibilidad de retornar a él.

Abraham es considerado el padre de la Emuná / certeza, fe por ser el primer hombre sobre la tierra que construyo un puente conexión al Creador  y por tomar sobre sí mismo la tarea de rectificar el pecado de Adam y toda la humanidad.

 

“Después de haber sido destetado este Eitan [pilar de fortaleza, o sea, Abraham], durante su juventud comenzó a meditar, preguntándose tanto de día como de noche, cómo era posible que la esfera celestial girara continuamente sin que alguien la guiara. No tuvo maestro; ni nadie le reveló nada, vivía en Ur Kasdim entre idólatras necios. Tanto sus padres como todo el pueblo servían a los ídolos, y también él lo hacía, mientras que su corazón se preguntaba y reflexionaba, hasta que comprendió el camino de la verdad y la línea de la rectitud en virtud de su propio y correcto razonamiento. Entonces supo que hay un Único D’os y que Él es quien guía a la esfera celestial, que Él creó todo y que en toda la Creación no existe otro fuera de Él.”

Hiljot Avodá Zará

 

La familia que comenzó el mundo: Adam, Javá, Cáin, Hébel y el tercer hijo de ellos, Shet y la primera familia después del Pacto formada por Abraham, Sará e Itzjak.

Ambas tienen el mismo valor numérico para indicarnos de esa forma que la primera familia del pacto vino a reparar los errores de la primera familia del mundo.

 

 

Los patriarcas iniciaron la tarea de reparación del pecado de Adam haRishón, como afirma el Zóhar al comienzo de la parashat Mishpatim: “Los patriarcas son la reencarnación de Adam haRishón”

Nos cuenta la sabiduría interna de Israel que Adam, al ser expulsado del eden observo el nivel espiritual en que se encontraba y logro ver en el depósito de almas que la tenía, un alma muy especial, llena de luz, que nacería y moriría.

¿Quién es esa alma? – pregunto Adam

 

Es un alma muy potente, pero no tiene vida – le respondio Hashem

Dios, me destinaste mil años de vida. Dono 70 para esa alma.

Dice el Zohar que cuando Adam llego a los 930 años, se arrepintió y no quiso donar esos 70 años para el alma que luego sería el Rey David, entonces Hashem le dijo:

-No se los darás y no los vivirás.

Cuando llega el patriarca Ya’akov y su hijo Yosef se dedicaron a reparar el error de Adam al arrepentirse de donar los 70 años para el alma de quien sería el Rey David.

Como dicen nuestros Jajamim: “Ya’akov tenía que vivir 180 años como su padre Itzjak, pero vivió 147”

El dono 33 años, su hijo tenía que vivir como él, 147 años, pero vivio 110 años. Es decir donó 37 años, juntos completaron los 70 años del Rey David. Por eso, su vida fue dividida en dos etapas: 37 años como un gran ciudadano y guerrero, y 33 años como el Rey de todo Israel.

Por eso, dice David haMelej en el salmo:

“No confíen en donantes, en un Adam (Hombre), que cuando llego la hora de morir, en ese día perdió el control. Dichoso aquel que el Dios de Ya’akov está en su ayuda”  Tehilim 146:3

¿Si la Circuncisión es necesaria por qué el ser humano no nace circuncidado?

 

“Adam fue creado circunciso, como dice: “Y creó D’os al hombre a Su imagen…” (Bereshit 1:27).

Avot de Rabí Natan

 

“Sobre Adam… Rabí Itzjak dijo: estiró su prepucio [para cubrir su circuncisión].”

Talmud Babli, Sanhedrín 38b

 

“El primer hombre, Adam, nació circuncidado, es decir carecía por completo de las tres fuerzas impuras…”

El Zohar, comentarios y anotaciones del Rav Ashlag

 

La necesidad de retornar al inicio y la fuente creadora

 

“D’os quiso que Su pueblo elegido fuese completo y que esta completitud llegara a través de las acciones del hombre.”

“D’os no creó al hombre perfecto desde el útero,  lo cual viene a indicar que así como debe completar el cuerpo a través de sus actos, también debe perfeccionar a su alma a través de la conducta apropiada.”

 Sefer HaJinuj Mitzvá

 

“El primer principio sobre el cual se basa toda la estructura [de la manera en que D’os dirige el mundo], es que la Voluntad Divina quiso que el hombre se perfeccionará a sí mismo y a todo lo que fue creado para él. Esto será su mérito y su recompensa: mérito, por esforzarse y estar siempre ocupado en perfeccionarse; y al lograrlo, únicamente cosechará el producto de su propio esfuerzo; y su recompensa: porque se perfeccionará, disfrutando de bondad eternamente.”

Ramjal (Rab Moshé Jaim Luzzatto), Daát Tevunot

 

El octavo día

La Milá que D’os entregó al pueblo de Israel se realiza el octavo día porque es algo que se encuentra más allá de lo natural, debido  a que los siete días de la Creación son los siete días de la naturaleza, porque el mundo natural fue creado en siete días. Sin embargo, el octavo está fuera de lo natural; porque de acuerdo con el curso natural, el niño debería permanecer incircunciso, pero la milá se encuentra por encima de lo natural.

Guevurot Hashem, capítulo 40

 

Conclusión:

El Pacto de Abraham Avinu, no es la circuncisión en sí mismo, sino esta es el sello del pacto, ¿Cuál es el pacto? Rectificar a la humanidad, construir nuevamente un vínculo entre el Hashem y el ser humano, pasando este por una etapa de rectificación, este es verdaderamente el Brit Abraham. Cada padre está encargado a mejorar al mundo con su simiente y criar hijos dignos de esta labor.

 

Biniamin Ben Malaj

 

Tevet, 5778

Share Button
Biniamin Ortiz | בנימין בן מלאך

Biniamin Ortiz | בנימין בן מלאך

Presidente de Darje Avraham

2 comentarios en “El Pacto de Abraham”

  1. Shalom. Tengo una pregunta… Mi esposo y mis dos niños desean hacerce la milah. Pero no hay un rabino cerca para hacer la cirugía. Y a la kehilah dónde asistiamos. El shaliah no la hacia al que quería hacerla. si no el q el que quería ya q Hashem le mostraba a quien hacerla. Esto es así?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *