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El secreto de la Luz

Cada mitzvá trae consigo una bendición, pero no por arte de magia, lamentablemente a veces creemos que el simple hecho de realizar ciertas mitzvot nos van a traer tal o cual cosa, sino cada Mitzvá está diseñada para enseñarnos algo, mostrarnos de manera oculta, de tal manera que seamos capaces de analizarla cada vez que lo hagamos y podamos hacer parte de nosotros ese mensaje.

Bien es sabido que no es una Mitzvá directa de la Torá encender luces previo a Shabat, pero una hermosa tradición milenaria es santificar nuestras fiestas, shabatot y sobre todo Januká, mediante la luz.

Y es que la luz encierra un profundo misterio, tal pareciera que desde que el hombre aprendió a controlarlo nos ha dado poder, nos hace sentir que podemos manipular este elemento a nuestro antojo, pero lo cierto es que cuando se nos sale de control nos doblegamos ante él.

Y efectivamente ese es uno de los principales objetivos de santificar con fuego, recordarnos lo vulnerables que somos, que todo el caos del mundo puede estar bajo control y en nuestras manos, pero no debemos olvidar que esto solo es verdad cuando lo hacemos para motivos puros; para santificar shabat o para nuestras necesidades personales, si tan solo entendiéramos que así deberíamos de conducirnos, utilizar toda la materia para santificar a Hashem y solo para nuestras necesidades personales y no más, la vida sería distinta y más sencilla.

Cuando prendemos esa luz, ponemos un poco de agua, después aceite y provocamos el fuego.

He aquí el secreto de la luz y el poder, la Torá siempre ha sido comparada como el agua en la tradición de Israel; ya que es la encargada de darnos vida. El aceite, un elemento que se utiliza para ungir a los Reyes y sacerdotes, es ese elemento que tiene la capacidad de “consagrar” y por último el fuego, un fuego controlado que no solo nos va brindar un efecto de calor, sino que nos ayuda a ver más claro, a iluminar a los demás, etc.

Aprendamos a ser así, humildes como el agua… No tratar de elevarnos por el conocimiento de la Torá, sino ser ese elemento base de la Luz. Aprendamos a consagrar toda la materia que tengamos como el aceite, el cual solo se eleva si es que hay agua por debajo, es decir si solo hay humildad y Torá.

Si logramos esta fórmula, la luz de Israel podrá iluminar.

“Ser humildes como el agua…”

Recordemos las enseñzas de Mashiaj Tzidkenu:

“Ustedes son fuente de luz en el mundo… No encienden una luz para ponerla en un lugar escondido donde no alumbre, sino que la pondrán sobre la menorá para que alumbre a todos los de la casa”

Be’ezrat Hashem

 

 

Biniamin Ben Malaj

Tevet, 5778

 

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Biniamin Ortiz | בנימין בן מלאך

Biniamin Ortiz | בנימין בן מלאך

Presidente de Darje Avraham

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