Cada año Hashem bendito sea, nos da la oportunidad de poder recibir nuevamente la Torá, ya que, aunque la entrega de la Torá fue hecha solo una vez en un suceso que tuvo la capacidad de marcar la Historia a nivel mundial, cada año es nuestro libre albedrio poder recibirla en nuestro interior.

A veces resulta un poco complicado saber por qué debemos contar los días dese pesaj hasta shavuot, pero los misterios del universo están dentro la sencillez que los niños nos pueden mostrar, un ejemplo de ello es cuando un niño le prometemos que lo llevaremos a un lugar extraordinario en unas cuantas semanas y el niño cuenta impacientemente cada día, cada semana y por qué no decirlo, a veces hasta cada hora hasta la fecha prometida.

Nosotros como adultos muchas veces hemos perdido esa inocencia de esperar con ansias un regalo, siendo que estamos cada año recibiendo el mejor regalo del mismísimo Boré Olam (Creador del Mundo).

Sin embargo, podemos decir que además de todo esto, los días del Omer deben ser un período de introspección y mejoramiento personal.

El Sefer HaJinuj cita:

“Porque la esencia misma del pueblo judío es solamente la Torá, y los cielos y la tierra y el pueblo judío fueron creados por ella… y ésta es la razón por la cual [los judíos] fueron redimidos de Egipto, para que pudieran recibir la Torá en el Monte Sinaí y cumplirla, tal como Dios le dijo a Moshé…”

Las 7 semanas (49 días) que los Bené Yisrael tenemos que contar, deben ser días de profunda reflexión y crecimiento personal. Ir escalando peldaño a peldaño hasta poder ser mejores personas, mejores seres humanos, mejores Judíos. De tal manera que logremos ser personas merecedoras de recibir la Torá.

¿Pero es este el objetivo de todo? ¿Recibir la Torá y ya…?

Además de ser la culminación de la Cuenta del Omer, la festividad de Shavuot marca un hito agrícola: el comienzo de la estación de las cosechas.

La Torá cita en Sefer haShemot:

“La fiesta de la Cosecha de los primeros frutos producto de lo que sembraste en el campo”

Como la festividad que marca el comienzo de la estación de la cosecha, Shavuot es también la primera vez que está permitido cumplir con la mitzvá de bikurim –llevar al Templo los primeros frutos de las Siete Especies y entregárselos al Cohén.

La Mishná cita:

Los bikurim no pueden llevarse antes de Shavuot. Los residentes del Monte Tzevoim llevaron sus bikurim antes de Shavuot y no fueron aceptados porque la Torá dice: “La festividad de la cosecha de los primeros frutos del producto que sembraste en el campo”.

¿Qué mensaje podemos tomar en relación a Pesaj- Shavuot – Bikurim?

Pesaj y Matzot son símbolos de nuestra redención como pueblo, el inicio de nuestra libertad. Pero finalmente somos un pueblo aun inmaduro y sin meritos, el cual fue liberado solamente por Jesed y Rajamim de Hashem. Matzot se convierte en símbolo de trasformación y depuración de todo lo que es Egipto y sus costumbres, alejarnos de esa mentalidad extraviada de la Hashem.

Siguiente a ello, podemos tener pequeños frutos, buenas intenciones, etc. Pero finalmente no sabemos cómo servir al Creador, por eso como dice la Mishná : “Los bikurim (primeros frutos) no pueden llevarse antes de Shavuot”

Shavuot nos convierte en ese antes y después, la recepción de la Torá y sus mitzvot tienen la capacidad de poder rectificarnos, de hacernos mejores seres humanos y mejor pueblo. Ahora a a partir de este momento somos un pueblo que sabe exactamente que tiene que hacer, como servir al Todopoderoso y es solo a partir de este momento que podemos llevar Bikurim (primeros frutos) a Hashem.

La tradición de Israel enseña, que el propósito del mundo entero fue recibir la Torá y vemos que el objetivo de la Torá es generar frutos palpables delante de Hashem, entonces todo se resume a:

“El principal mandamiento de todos es : Oye Israel, el Señor nuestro Dios; el Señor uno es. Amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todo tu pensamiento, y de todas tus fuerzas: este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante a él: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.”

Rabenu Yehoshua haMashiaj

La acción y la obediencia es la mejor alabanza delante del Eterno.

Jag Shavuot Sameaj!

Biniamin B. Malaj

Share Button
Biniamin B. Malaj | בנימין בן מלאך
Biniamin B. Malaj | בנימין בן מלאך

Latest posts by Biniamin B. Malaj | בנימין בן מלאך (see all)